catacumbas cristianas de Roma

¿Cómo visitar las catacumbas cristianas de Roma?

Actualizado el sábado, 6 enero, 2024

Catacumbas de Roma

Hay una Roma escondida, lejos de la gente, apasionante y secreta. Muchas están bajo tierra, cautivan a quienes las visitan descubriendo historias del pasado. Si crees que eres un explorador no te las pierdas, ve en silencio, las catacumbas de Roma te están esperando.

catacumbas cristianas visitables en Roma
catacumbas cristianas visitables en Roma

Las catacumbas son sitios históricos y religiosos significativos, y una visita a ellas proporciona una visión única de la vida y la fe de los primeros cristianos en Roma


¿Cuáles son las catacumbas visitables en Roma?

Para ver las entrañas de la Ciudad Eterna es muy recomendable visitar las catacumbas, sin duda alguna una de las mejores cosas que hacer en Roma. Hay visitas guiadas en español diarias, estas son las que puedes reservar:

El Trastevere subterráneo
Una visita guiada en español por los tesoros del subsuelo del Trastévere. San Crisógono, Santa Cecilia y Sala Cavallini.  Ver detalles y reservar visita.

En el Vaticano

Necrópolis Vaticana

En la Via Appia
Las clásicas y más visitadas, con guías en español:

San Calixto

San Sebastián

Santa Domitila

En Nomentana-Salario

Santa Priscila

Las catacumbas de Roma son una red de túneles subterráneos y cementerios que se utilizaron para enterrar a los cristianos durante los primeros siglos de la era cristiana


Visitas organizadas para conocer las catacumbas de Roma



¿Cuál es la historia de las catacumbas de Roma?

Las primeras se atribuyen ya a los etruscos ,pero fue durante la época romana cuando comenzaron a proliferar con más fuerza. Hubo una ley que impedía enterrar a los fallecidos dentro de los muros de la ciudad. Por esto, los cementerios o necrópolis romanas se situaban fuera de los límites de la misma.

El subsuelo de Roma es de una piedra de origen volcánica, llamada tufo y esto permitió excavar una red de galerías subterráneas cuando el espacio comenzaba a ser escaso en la superficie hacia la primera mitad del siglo II d.c.

Esa es la razón por la que la mayoría de ellas se encuentran dispuestas a lo largo de la Vía Apia, a las afueras de Roma. En total, la ciudad tiene más de 60 catacumbas (descubiertas) diferentes con un total de 150 a 170 kilómetros de longitud con cerca de 750.000 tumbas diferentes.


Tipos de catacumbas

Existen distintos tipos de catacumbas. Su construcción bajo tierra se debe gracias a la existencia de pasajes subterráneos (ambulacra) en cuyas paredes construían las tumbas (loculi). Estos espacios eran esculpidos verticalmente (pilae) y podían contener un cuerpo o alguno más.

Otra de las catacumbas típicas era el Arcosolium. Este consistía en un nicho curvado y cerrado con una losa horizontal de marmol tallado. Además de estos dos estilos existían también los Cubicula, que eran los loculi destinados a una misma familia, algo así como un panteón y las Cryptae, que eran capillas decoradas con frescos. Por último, cuando ya el espacio escaseaba bajo tierra comenzaron a excavarse otros loculi en los pasillos de las mismas catacumbas.


Evolución y descubrimiento

La adoración de reliquias a mártires inicia sus primeros movimientos en el siglo III, alcanzando su mayor apogeo en el siglo IV. Durante esta época, también se dieron muchas persecuciones a cristianos.

Eran momentos muy convulsos para los católicos y en occidente eran continuas las escaramuzas contra ellos. Por ello, estas catacumbas comenzaron a ramificarse y a tejer un verdadero entramado de túneles, galerías, y espacios más pequeños.

Tras este momento de diversificación, en el s. V las catacumbas en Roma sufrieron un periodo de abandono y olvido como consecuencia de que la Iglesia Cristiana volvió a enterrar a sus fallecidos en la superficie. Mientras tanto, las reliquias de santos y mártires fueron trasladadas a basílicas de la ciudad para evitar su saqueo y profanación (aunque aún así, no siempre consiguieron protegerlas).

Su descubrimiento se debe, en parte, gracias al interés de Juan Bautista de Rossi, que tras descubrir las impresionantes catacumbas de San Calixto comenzaron también a explorarse el resto de las catacumbas romanas. Muchas de ellas aún no han sido descubiertas, son un verdadero misterio para la arqueología.


Consejos para visitantes

  • Cuidado aquellas personas que sean algo claustrofóbicas; en la mayoría de las catacumbas existen pasadizos muy estrechos y el techo es algo bajo. Aunque es sólo en algunos puntos concretos, es bueno saber con antelación las sensaciones que uno puede experimentar.
  • En todas ellas puede hacerse una reserva previa del ticket, pero si se visitan al medio día no suelen encontrarse grandes aglomeraciones.

Para más información visita su página: Catacumbas de Roma


 

Puntúa este reportaje

Haz click en la estrella con tu puntuación

Puntuación media 5 / 5. Número de votos: 2

Todavía no hay votos. Sé el primero.