La Basílica de San Pedro del Vaticano

La Basílica de San Pedro del Vaticano

Visitar la Basílica de San Pedro del Vaticano

La imponente Basílica de San Pedro es el centro de la Cristiandad mundial, la iglesia más grande del mundo y una obra arquitectónica concebida por los mejores artistas italianos de toda una era. Se construyó en la Colina Vaticana, al otro lado del río Tíber, en una localización de enorme simbolismo: fue el lugar donde el Apóstol San Pedro, considerado la primera cabeza de la Iglesia, murió martirizado y fue enterrado.


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Algunas visitas recomendadas:

 


La Basílica desde la Plaza de San Pedro

La llegada a la plaza es impresionante y la visión de la Basílica grandiosa aunque muchos piensan que no es perfecta. La ampliación de Maderno oculta en parte la cúpula de San Pedro. Recomendamos entrar por el frente, por la bella Vía della Conziliazione e ir avanzando hasta la plaza.

La Basílica desde Via della Conciliazione

La Basílica desde Via della Conciliazione

💡Ubícate frente a la fachada y mira el grandioso espacio arquitectónico que te rodea. Céntrate en la portada de la Basílica, vamos a comentar los aspectos principales

La fachada

La fachada, de 45 metros de alto y obra de Maderno, alteró la concepción de Miguel Ángel y supuso la ampliación de la estructura y la inserción de columnas incrustadas.  Fue terminada en 1642 y tiene una anchura de 118 metros con una altura de 45 metros sin contar las estatuas.

Se adorna con columnas de capiteles corintios. En la zona inferior vemos cinco entradas jalonadas por columnas jónicas, la central con el escudo de los Borghese. Se observan en una primera planta cinco grandes balcones o galerías. Desde la central se proclama la elección del Papa y se imparte la bendición Urbi et Orbi.

La balaustrada de la parte superior está coronada por enormes estatuas de Cristo, Juan Bautista y los Apóstoles, en total 13 estatuas.

El reloj y las campanas de la izquierda son otros elementos a destacar de la fachada, si tienes suerte podrás oír su sonido durante tu visita.

Está recubierta de travertino y tiene una altura de casi 120 metros.

Tiene cinco puertas, destacamos la llamada Puerta Santo que se abre solo en los años santos. Tiene diversas escenas del antiguo y nuevo testamento.


El monolito egipcio

A las puertas de la Basílica verás un enorme monolito egipcio de más de 4.000 años, 25 metros y 320 toneladas de peso que el emperador Calígula trajo de Egipto en el año 37, como muestra de su poder y su riqueza. Lleva en plena Plaza de San pedro desde el año 1586, por iniciativa del Papa Sixto V.


La Cúpula

La cúpula de la Basílica se eleva a una altura total de 136,57 m desde el suelo hasta la parte superior de la cruz externa. Es la cúpula más alta del mundo. Su diámetro interno es de 41,47 m, ligeramente menor que dos de las tres enormes cúpulas que la precedieron: la del Panteón de Agripa, de 43,3 m; y la de la Catedral de Florencia, de 44 m.

Es muy interesante conocer la cúpula desde arriba: tenemos una sección específica sobre subir a la cúpula de San Pedro.

Subir a la Cúpula de la Basílica de San Pedro.

Cúpula de la Basílica de San Pedro en Roma
Desde la cúpula de la Basílica de San Pedro en Roma

El interior de la Basílica de San Pedro

💡Dirígete a la derecha, mirando de frente a la Basílica. Verás una cola larga probablemente, es el acceso a la Basílica.

El acceso a la Basílica se encuentra a la derecha de la plaza, suele ser reconocible por las colas para los puestos de seguridad. El control es rápido mediante escáner.

Una vez pasado tienes una primera decisión, entrar en la Basílica o subir a la cúpula, son dos caminos diferentes y bien señalizados.

Aunque antes verás esta puerta de los palacios apostólicos con su guardia suizo, una de las imágenes icónicas del Vaticano.

Si vas a la cúpula ve por la derecha y sigue las indicaciones. Puedes continuar este camino en nuestro artículo subir a la cúpula de San Pedro.

Si entras directamente en la Basílica, sigue las señales y accederás bajo la columnata a un hall exterior y luego hacia dentro del monumento.

Una vez entras hay mucho que ver. La primera impresión es la grandiosidad del espacio, de más de 15.000 m2 y con capacidad para 60.000 personas.

El espacio interior está dividido en tres naves separadas por grandes pilares (la nave central, la nave de la Epístola y la nave del Evangelio) y cuatro grandes elementos: Girola, Cúpula, Presbiterio y Altar Papal.

Adéntrate en el interior y visita algunos de sus puntos más interesantes:


La Nave Central

La Nave central es muy amplia y tiene una superficie de 10.000 m2 de mosaicos y mármol de la basílica primitiva realmente interesantes.

En los arcos de la nave encontramos las esculturas que representan las virtudes: En los pilares de la izquierda, comenzando por la puerta, la autoridad eclesiástica, la justicia divina, la virginidad, la obediencia, la humildad, la paciencia, la justicia y la fortaleza. En los de la derecha, comenzando por el altar, la caridad, la fe, la inocencia, la paz, la clemencia, la constancia, la misericordia y la fuerza.

En los pilares se abren hornacinas en las que se encuentran las esculturas de 39 santos fundadores, con figuras como San Ignacio de Loyola, San Vicente de Paul, Santa Teresa de Jesús, San Pedro de Alcántara…

💡Son muy bonitos los rayos del sol que forman densos haces de luz que penetran dentro del templo. 


La Nave de la Epístola

Es la nave situada a la derecha, mirando hacia al altar según entramos. Te recomendamos hacer esta ruta, empezar por la primera capilla, la de la Piedad:

Capilla de la Piedad

Fundamental visitar la primera capilla que aloja la impresionante Piedad de Miguel Ángel, una obra maestra de su periodo de juventud (la hizo con 25 años). Está protegida por una urna transparente por culpa de daños sufridos en atentados en el pasado.

La Piedad de Miguel Angel
La Piedad de Miguel Ángel

Fue colocada aquí en 1749. Se realizó en 1499 para la tumba de un embajador del rey Carlos VIII y es la única firmada por su autor sobre la cinta o faja que cruza el pecho de la virgen con la leyenda «Michaelangelus Bonarotvs Florent. Faciebat»

💡 Es seguramente uno de los lugares con más público agolpado de la Basílica. Merece la pena entrar pronto para verla en primera fila. Pese a estar en primera fila la verás algo lejana y con el parapeto de cristal. Una pena que tenga que verse así por su propia protección.


La tumba de Juan Pablo II

Avanzando por la nave encontramos la capilla de San Sebastián con monumentos funerarios entre los que destaca la tumba de Juan Pablo II bajo la mesa del altar, tras una losa de mármol con la inscripción «BEATVS IOANNES PAVLVS PP. II.

💡 Es una capilla especial, con zona para reclinarse y rezar. Despierta sin duda mucha devoción todavía. 


La Capilla del Santísimo Sacramento

Amplia y en la que destaca el tabernáculo o pequeño templo central, de bronce dorado y lapislázuli, circular con columnas corintias y flanqueado por dos estupendos ángeles de bronce dorado, del 1674, de Bernini. El retablo del fondo sobre la Trinidad es obra de Pietro de Cortona.

💡 Esta capilla está cerrada con una cortina y un vigilante antes del acceso te indica que solo está destinada al rezo y que no es posible tomar fotos.

Esta capilla es impresionante, amplia y cuenta con asientos. Tiene un órgano de 1582, un altar a San Francisco y muchos elementos de interés. Es un lugar muy recogido y solemne.


La tumba de Gregorio XIII (1723)

Magnífico mausoleo de este Papa «guardián de la Justicia», realizado en 1723 como una urna funeraria cubierta por un paño flanqueada por las estatuas de la Religión y la Magnificencia. El Papa tiene actitud de bendecir sentado en su trono. Bajo la urna aparece un dragón heráldico de su familia.


La tumba de Gregorio XVI

Majestuoso mausoleo en el que la estatua del Papa bendiciendo está flanqueada por las estatuas de la sabiduría y la prudencia.


Área de confesión

En la parte final de la nave de la derecha, ya paralela al altar, se encuentra una zona acotada y reservada para el Sacramento de la confesión. Hay confesionarios en español.

Los confesionarios disponibles tienen encendida una luz verde.
Horarios de confesión de 7 a 12.30 y de 15.30 a 18.30.


La Nave del Evangelio

Es la nave de la izquierda si miramos al altar. Cuenta con numerosas capillas muy ricas en elementos artísticos y tumbas de Papas y otros personajes destacados de la historia de la Iglesia.

Recomendamos detenerse especialmente en la Capilla del Coro, presidida por el Altar de la Inmaculada Concepción.

Buscar la Capilla bautismal y el Altar de la Virgen del Perpetuo Socorro.

Tras estos lugares hay una amplia zona acotada de la Basílica destinada al Sacramento de la Penitencia, con confesionarios en diversos idiomas. Acceso solo posible para este fin.


La Girola

La Girola es el espacio circular que rodea los cuatro pilares que sostienen la cúpula. En el pilar que corresponde con la nave de la epístola encontramos la tumba de Juan XXIII.

Hay dos puntos muy emblemáticos para los visitantes de habla hispana: el Altar del Sagrado Corazón de Jesús y la Capilla de Nuestra Señora del Pilar.

Está también la curiosa estatua de San Pedro de Arnolfo di Cambio, con su pie desgastado por viejas supersticiones locales. Ya no se puede tocar, hay unas cuerdas.


El Altar Papal

Está en el crucero, bajo la cúpula y destaca el monumental baldaquino de San Pedro de Bernini, una obra barroca realmente impresionante. Fue encargada por el Papa Urbano VIII.

Está realizado en bronce dorado del Panteón de Roma (se emplearon más de 60 toneladas) y tiene una altura de 30 m elevado por cuatro columnas salomónicas. En el centro, a la sombra del baldaquino, rodeado por el inmenso espacio bajo la cúpula, se encuentra el altar papal, un bloque de mármol blanco en forma de paralelepípedo, y sobre él un crucifijo de bronce y un juego de siete candeleros, en el cual solamente el papa puede celebrar la Eucaristía en ocasiones solemnes.

Fue colocado verticalmente sobre la tumba de San Pedro. En su techo vemos la paloma del Espíritu Santo y está coronado por cuatro ángeles que se alternan con amorcillos que portan las llaves y la tiara papal de San Pedro y la espada y el libro de San Pablo.


El Presbiterio

En esta zona admirar la Cátedra de San Pedro, un impresionante relicario obra de Bernini que contiene una silla paleocristiana apoyada en las escultura de los cuatro Padres de la Iglesia.

Preside el conjunto una vidriera con una paloma que simboliza el Espíritu Santo.

El Baldaquino y Altar del Bernini

Completan la zona varias tumbas (ver la de Urbano VIII de Bernini) y esculturas de Santos.

Urbano VIII
Urbano VIII

A la izquierda del altar

Siguiendo el recorrido vemos algunos hitos interesantes:

El Altar de San León Magno, con sus reliquias y un impresionante relieve de mármol de 1653 sobre el encuentro del Papa León con Atila.

La tumba de Alejandro VII


El Museo del Tesoro

Espacio interesante, con una tienda previa y la posibilidad de conocer importantes tesoros litúrgicos del Vaticano.

Este es el cartel de acceso, con informaciones de la visita:

Lo primero que se ve al entrar es esta gran placa con el listado de Papas de la historia:

Tras ello, se accede propiamente dicho al espacio del museo del Tesoro, con una tienda y la taquilla, ya que el acceso al Tesoro es de pago.

La tienda es amplia, con libros y muchos souvenirs religiosos.

Y finalmente se accede al Tesoro, donde no se permiten fotos.


Tras salir de la Basílica…

Al salir de la Basílica de San Pedro se retorna a la plaza y se pasa frente a una serie de recursos interesantes para la visita:

La librería del Vaticano, con una enorme selección editorial de temas vaticanos y religiosos, con sección en español-

La oficina de correos del Vaticano, para enviar cartas o comprar sellos de recuerdo:

Y los baños o wc públicos:


Los autores de la Basílica de San Pedro

La Basílica de San Pedro fue una obra colectiva en la que participaron los mejores genios de su tiempo. Estremece ver el listado de maestros que dejaron su legado en el gran templo Vaticano:

Bramante: cuyo diseño ganó el concurso promovido por el Papa Julio II
Antonio da Sangallo: discípulo del anterior y autor del diseño de la Capilla Paulina
Miguel Ángel: que diseñó la cúpula y los elementos exteriores, excepto la nave y la fachada.
Carlo Maderno: que extendió los planes de Miguel Ángel y añadió la nave y la gran fachada.
Bernini: Autor de la Plaza, la Cátedra de Pedro y el Baldacchino.

Altar con el mosaico de la Transfiguración

Consejos para visitar la Basílica de San Pedro

– La entrada es gratuita. Dentro, hay visitas opcionales de pago como la subida a la cúpula o el acceso al tesoro.

– La Basílica abre todos los días de 7 a 19 horas (de abril a septiembre) y de 7 a 18 horas (de octubre a marzo).

– Suele haber cola para entrar aunque transcurre más rápida que la de los Museos Vaticanos. Si contratas una visita guiada por los Museos Vaticanos puedes acceder a la Basílica por una entrada especial sin colas. Así que si contratas un tour de este tipo ve primero a los Museos y deja la Basílica para después.

Para evitar las colas nuestro consejo es ir bien temprano. Las colas fuertes empieza sobre las 10.

– El código de vestimenta es muy estricto: nada de hombros al aire, pantalones cortos y faldas cortas. Hay vendedores en los alrededores que venden prendas “de emergencia” para poder entrar si se escogió mal la ropa.

– La seguridad es muy elevada. Hay un control de acceso del tipo de los aeropuertos y vigilancia interior. Cualquier comportamiento no respetuoso provoca llamadas de atención.

– Una vez pasas el control de seguridad y antes  de subir los escalones que permiten el acceso a la Basílica hay un centro de visitantes con consigna para maletas, baños públicos y un puesto para alquilar audioguías.

– Hay dos formas de entrar en la Basílica: por la puerta principal o a través del acceso especial que hay desde la Capilla Sixtina. Acceder desde dentro de los Museos Vaticanos ahorra esa nueva cola y es una entrada muy cómoda.
El problema es que ese acceso desde la Capilla Sixtina cierra a las 5 de la tarde, lo que te obligará a terminar tu visita a los Museos Vaticanos al menos a las 16,45, un horario complicado si haces una visita de tarde. Es bueno tenerlo en cuenta. Si no vas a visitar la Basílica de San Pedro después de los museos, puedes disfrutar de la visita vespertina, que es mucho menos masificada.

Mejor época para visitar la basílica de San Pedro

La temporada alta en la Basílica de San Pedro es entre abril y septiembre, mientras que la temporada baja es entre noviembre y marzo.
Un consejo para evitar es visitar temprano en la mañana o tarde en la noche. Habrá menos multitudes y podrás disfrutar de la belleza de la iglesia con mayor tranquilidad.· Procura evitar los miércoles por la mañana: es el día de la audiencia papal. Si la audiencia se lleva a cabo en la Basílica de San Pedro o en la Plaza de San Pedro, la Basílica estará cerrada para los visitantes hasta las 12:00 o incluso más.

· La Basílica puede ser cerrada para eventos litúrgicos en horarios de visita oficial, tenga esto en cuenta durante su estancia.

· La mejor hora para ir a la Basílica es bien temprano por la mañana, antes de las 09:00, o bien por la tarde, después de las 16:00. Aproximadamente una hora antes de la hora de cierre. Ver horario de la Basílica de San Pedro.

· El domingo los Museos Vaticanos están cerrados, pero la Basílica está abierta: estará menos concurrida que los sábados. La concurrencia seguirá siendo mayor que entre semana: muchos turistas llegan sin saber que los museos están cerrados, y todos se dirigen a la Basílica. El domingo por la tarde/noche es una buena opción para la visita si vienes solo un fin de semana.

· Los lunes y miércoles suelen estar más concurridos que otros días de la semana. El sábado es el día más masificado

· Evite los días festivos y las fechas religiosas importantes porque atraen más visitantes al Vaticano. Durante las vacaciones de Navidad, el Vaticano está abarrotado de la misma manera que durante los meses pico (abril-mayo, agosto-octubre).

· La entrada a la Basílica de San Pedro no se puede reservar con antelación.

· Hay un estricto código de vestimenta en el Vaticano: los hombros y las rodillas no deben estar desnudos. No podrá entrar en shorts o minifalda, aunque lleve horas en la cola.


¿Puedo visitar también la Capilla Sixtina?
La Capilla Sixtina no se encuentra en la Basílica de San Pedro, sino en los Museos Vaticanos adyacentes. Visitar este museo con la Capilla Sixtina requiere la compra de entradas. El museo a menudo tiene colas enormes y ciertamente puede estar lleno en temporada alta.


Más recursos para la visita

Audioguías: Las audioguías están disponibles en la entrada.

Baños: Hay tres baños públicos en la Basílica.

Snack Bar: Encontrará un snack bar en el techo de la Iglesia.

Tiendas de regalos: hay muchas tiendas de regalos en toda la basílica.

Correos: Recoge sellos o envía postales desde cualquiera de las tres oficinas de correos de la Plaza de San Pedro.

Cúpula: La entrada a la Cúpula o Cúpula se encuentra hacia el lado derecho del pórtico. Una vez que reserve su boleto en la taquilla, puede dirigirse a la Cúpula para disfrutar de las vistas más impresionantes de la ciudad. El tiempo medio de cola aquí es de una hora. Horario de atención: 8:00 a. m. a 5:00 p. m.

Necrópolis y Tesoro: A diferencia del resto de la Basílica, hay que pagar para entrar en la sección del tesoro. Aquí encontrará importantes reliquias de la historia romana, incluidas tumbas antiguas, columnas y esculturas en la necrópolis. La entrada a esta sección se encuentra en el lado izquierdo de la Basílica y es necesario comprar boletos con anticipación para ingresar. Horario de atención: 8:00 a. m. a 5:00 p. m.

Grutas del Vaticano
Las Grutas del Vaticano son un grupo de tumbas subterráneas que se encuentran debajo de la Basílica de San Pedro, que contienen los restos de muchos Papas anteriores. Una gruta es una especie de cueva que en la antigüedad se utilizaba para enterrar a los difuntos. La basílica de San Pedro alberga las tumbas de 91 papas, algunos dignatarios de la iglesia, monarcas y otras figuras importantes de la historia romana.

Algunas tumbas dignas de mención que encontrarás en el interior son las de San Pedro, Juan Pablo II, la Reina Carlota de Chipre, la Reina Cristina de Suecia, el Papa Julio II y muchas más. También encontrarás un conjunto de salas arqueológicas, capillas y monumentos en su interior.


Historia de la Basílica de San Pedro

La primera construcción que se realizó en el lugar fue iniciativa del emperador Constantino en el siglo IV. Esa primera basílica era una versión reducida de la actual, que con el paso de los siglos sufrió vicisitudes hasta llegar prácticamente a la ruina y el abandono.

Fue el Papa Nicolás V, a mediados del siglo XV, quien ordenó la restauración y ampliación de la Basílica de la mano del arquitecto Bernardo Rossellino. Pero su muerte provocó la paralización de la obras.

La revolución llegó medio siglo después con Julio II que encargó a Bramante una nueva concepción de la Basílica que finalmente se concibió como una estructura con planta griega coronada con una enorme cúpula.

Posteriores arquitectos dejaron su impronta, destacando la cúpula ideada por Miguel Angel y terminada por Giacomo della Porta. Carlo Maderno extendió la edificación a cruz latina y completó la fachada que hoy vemos y la Iglesia fue reconsagrada en 1626 por el Papa Urbano VIII, justo 1300 años después de la consagración del templo primitivo.


Algunas visitas guiadas que incluyen la Plaza de San pedro

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Curiosidades de la Basílica de San Pedro

– Un gran cementerio. La Basílica alberga más de 100 tumbas, de 91 Papas pero también de emperadores,  reyes, reinas y princesas cuyo papel fue significativo para el catolicismo.

– Su habitante más ilustre. Para muchos, contemplar la maravillosa escultura de la Piedad de Miguel Angel es uno de los mayores alicientes de la visita. Esta maravillosa obra de arte no ha tenido una historia fácil. En 1972, un perturbado causó graves destrozos en el brazo y la cara, motivo por el cual permanece protegida tras un cristal a prueba de bala. Los daños se pueden ver claramente mirando con cuidado.
Es la única obra que Miguel Ángel firmó, al parecer por rumores de que era de otro autor, un hecho, el de la firma, que el genio nunca repetiría en sus obras.

– La Puerta Santa. Hay una puerta en la Basílica que solo se abre en años jubilares y que se llama santa porque pasar bajo ella concede indulgencia plenaria.

– El Baldaquino demasiado lujoso. Cuando Bernini terminó esta excepcional pieza del altar, en 1633, recibió críticas por la excesiva riqueza. No en vano, se usaron piezas de bronce del mismísimo Panteón de Agripa.

– Una curiosidad: La Basílica alberga 150 mosaicos repartidos en todos sus espacios. Son de tal calidad que parecen pinturas, por lo detallado y minucioso de su elaboración. Sin embargo no lo son, y de hecho, en toda la Basílica solo hay una pintura, que está situada sobre la escultura de la Piedad de Miguel Angel.

– Se trata del templo católico más grande del mundo, seguido de cerca por la Catedral de Sevilla.

– Un pie desgastado. En tu visita a la Basílica busca la estatua de San Pedro de Arnolfo di Cambio, del siglo XIII. Desde hace siglos, es tradición tocar o besar el pie del santo y no hay más que ver el estado del mismo, ya sin dedos y completamente pulido, para hacerse una idea de la magnitud de la devoción.

El pie más desgastado
El pie más desgastado

Entrada y horario de visita

La entrada a la Basílica de San Pedro es gratuita y suele sufrir colas importantes. La única forma de evitarlas es en una visita guiada, ya sea de grupo o privada.

Horario de la Basílica:
Del 1 de octubre al 31 de marzo: abierta todos los días de 7 de la mañana a 18.30.
Del 1 de abril al 30 de septiembre: abierta todos los días de 7 de la mañana a 19 horas.

En caso de celebraciones litúrgicas, audiencias de los miércoles, domingos y otrso eventos, se abre desde las 13 horas.
Permanece cerrada el 1  y el 6 de enero.


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